Esto no es nuevo, ya lo predecía la comunidad científica desde hace más de 20 años. Incluso Al Gore prendió alarmas con sus libros y documentales pero ni así se logró un cambio masivo de conciencia.
Lo nuevo es cómo los principios termodinámicos, muestran que esto no sólo repercutirá en la flora y la fauna, sino que conlleva a la humanidad a una vida deplorable, donde el flujo del capital se quedará en manos de unos pocos para poder que la misma subsista en los próximos 100 años. Incluso implementando acciones sostenibles.
El cambio climático se debe a muchos factores, pero se acepta como más imperativo la emisión de gases de efecto invernadero, producto de la contaminación humana por el uso de combustibles fósiles. Hemos liberado a la atmósfera desde que James Watt invento su famosa máquina de vapor, cerca de 375 mil millones de toneladas de carbono en forma de CO2, donde la mitad de esto se encuentra en la atmósfera. Para entender cuánta cantidad es, si sumáramos el peso total de la población mundial y lo multiplicamos por 600 veces todavía se quedaría corto.
Entonces surge la pregunta del millón: ¿Y qué podemos hacer para salvar la continuidad de las demás especies y por ende prolongar nuestra existencia? La respuesta es más siniestra de lo que pensábamos... estar al borde de la extinción.
Primero hay que entender qué sucede tras bambalinas; o dicho de una manera más formal, que se encuentra tácito en esto.
De facto, nos coronamos reyes de toda la escala evolutiva y por ello de la vida en este planeta. No ha habido en la historia biológica de la tierra, otra especie que extinguiera a las demás por cuenta propia, (A excepción de una "especie introducida" en la que el humano se encuentra implicado) asumiendo el papel de verdugos bióticos.
Pero el problema principal que radica es, ¿porqué no podemos detenerlo?
Simple y llanamente porque seguimos naciendo.
Para ilustrar un poco, a mediados de los años ochenta un grupo de científicos aventureros, se dio a la tarea de calcular cuál sería la población óptima de seres humanos que debería soportar el planeta, para vivir todos en armonía con la naturaleza como Heidi la niña de las praderas. Tomaron en cuenta factores tanto de espacio habitable, como de espacio requerido para satisfacer las necesidades de cada individuo y encontraron con horror, cómo los cálculos mostraban que estábamos al límite. Según sus anotaciones, la población debería estar en un rango de los 2000 a los 5000 millones de habitantes y en dicho año (1985) éramos 4831 millones.
Bueno y estamos en el 2016 al borde de los 7500 millones con un sobre-cupo de 2500 más.
Entonces estimado lector si su materia gris ya lo dedujo, no hay cama para tanta gente.
Podemos citar tantas razones de nuestra creciente existencia como granos de arena en una playa, siempre evadiendo la respuesta que no queremos aceptar; hay que morirnos o extinguirnos... lo que suceda primero.
Antes de continuar, quiero aclarar que los siguientes párrafos están desprovistos de ética, soberbia, moral y demás prejuicios. Por favor si su credo o estilo de vida abarca la existencia de un creador, ser sobre natural, deidad mitológica o demás, le recomiendo se abstenga de leer más allá de lo que ya conoce en párrafos anteriores. (Igual seguiremos siendo amigos y tomémonos un "tinto") De aquí en adelante trataré al ser humano como ente biológico, no como un ser con conciencia, pues a estas alturas poco creo que la tengamos al ver como destruimos nuestra propia casa.
Como mencioné anteriormente, la termodinámica juega un papel importante en estos casos. De entrada no deberíamos existir. La vida y en especial los organismos complejos como química y físicamente los conocemos "casi" violan la segunda ley. Pero este mismo concepto conlleva a que la vida perdure en las formas que mejor se adapten a su entorno, por algo que llamamos evolución. Es una paradoja compleja, sin embargo en aparente equilibrio.
Y es esta misma termodinámica evolucionista que nos hace estar en un dilema existencial. Si la energía (recursos) que entra es limitada y el sistema (los humanos) crecemos demandando más, ¿cómo podemos mantener el balance? Sencillo; limitando la entrada a ciertas partes del sistema.
Es algo que está embedido en nuestro cuerpo. Si usted está sufriendo de hipotermia, a su cerebro le importa poco o nada perder una mano ó un pie con tal que sus órganos vitales se mantengan calientes, suministrándole el oxígeno y la glucosa que necesita. Para ello evita que sus sangre pase a las extremidades lo que lleva a una necrosis de las mismas. Lo malo es que replicamos este principio con nuestros semejantes biológicos.
Aunque existieron y existen actualmente genocidios y genocidas, nuestra conciencia evolutiva-colectiva nos dice que no debemos destruirnos. Y hablo en colectivo porque individualmente somos más cínicos (o realistas quizás) y pensar en sacrificar a 2500 millones de personas por asegurar la subsistencia de la vida como la conocemos en la tierra, suena a pensamiento sicópata.
Pero si no podemos aniquilarnos, debemos buscar otra solución. Todo lo que usted consuma, use, disfrute, deseche y sea hecho por humanos requiere energía y en muchos casos grandes cantidades de agua para su transformación. Esto no es gratis; por lo que acceder a dicho potencial tiene un costo asociado en dinero, recursos naturales y contaminantes liberados, siguiendo como era de esperarse un proceso termodinámico. Así, para mantener la relación de explosión demográfica vs consumo energético constante, debemos hacer que la gente consuma pocos de estos recursos. Y se pone peor aun; a medida que nacen más personas, debemos limitarle más los recursos a los que llegan y a los existentes.
Creo que ya ha deducido mi estimado lector porqué los ricos cada día son más ricos y los pobres más pobres. En los últimos años se ha notado un decrecimiento de la clase media en el mundo, en especial en América. (Fuente) Incluso ni Estados Unidos se salva. En la crisis del 2009 en los ricos aumentaron sus ingresos un 15%, mientras la clase media disminuyó un 32% los suyos. (Ver Gráfico)
Aquí es donde los prejuicios se deben dejar en el perchero pues si lo analizamos desde el punto de vista de supervivencia, requerimos que cada día existan más pobres. La forma de poder acceder a los recursos energéticos (alimento, agua, tecnología, transporte etc) es con recursos económicos. Si limito dicho flujo de capital monetario a la gente, limito su uso de recursos. Simple y llanamente principio de supervivencia.
No es para nada alentador ni moral escucharlo, pero implícitamente usted ha sido partícipe de esto. Si está pensando cómo puedo lanzar tal calumnia, lo invito a que realice su huella ecológica en el enlace que dejaré al final de esta entrada. Esto es un indicador sencillo que le muestra hipotéticamente como sería si toda la población humana viviera como usted lo hace actualmente, y cuántos planetas tierras se necesitarían.
Entrando en tono, si todos viviéramos como un norte-americano clase media baja, necesitaríamos 6 planetas. Si viviéramos como los noruegos (que son más consientes de la sostenibilidad) 3.5 planetas, japonenes 3.2 planetas, colombianos: 1.4 planetas. (Fuente).
Pero si usted fuese somalí requeriría sólo 0.3 planetas o etíope 0.5 planetas. ¿Ve por dónde va el agua al río? Por ende, si su huella es mayor a uno, estará validando mi hipótesis y necesita gente pobre o paupérrima para compensar su derroche.
Existen otras soluciones claro, pero requerirán un cambio drástico del pensamiento humano. No le estoy diciendo que coma poco, que use bombillos ahorradores, que se bañe una vez al mes, se deje crecer la barba y el vello axilar y que mañana empiece a ser un vegano y camine de su casa al trabajo esos 10 kilómetros a plenos 34°C. Esto está demostrado científicamente que sólo extiende lo inevitable.
El cambio está en cómo usted violará sus principios religiosos (si los tuviese), éticos y egocentristas y asumirá que no es nadie en este universo, que no tiene porqué dejar un legado en el mundo ni creerse Ghandi o Mandela. Que no necesita procrear más de un hijo o incluso ninguno. En síntesis, que puede extinguirse.
Si, la extinción voluntaria es la otra opción. Pero no es la más fácil y su soberbia le estará diciendo: -Que esto lo hagan los chinos que son miles de millones ¡yo porqué!. Pero es entonces cuando yo le respondo: Porque usted es parte del problema, ahora ¡sea parte de la solución!.
Link para calcular tu huella ecológica:
http://www.footprintnetwork.org/es/index.php/GFN/page/calculators/
Pero el problema principal que radica es, ¿porqué no podemos detenerlo?
Simple y llanamente porque seguimos naciendo.
Para ilustrar un poco, a mediados de los años ochenta un grupo de científicos aventureros, se dio a la tarea de calcular cuál sería la población óptima de seres humanos que debería soportar el planeta, para vivir todos en armonía con la naturaleza como Heidi la niña de las praderas. Tomaron en cuenta factores tanto de espacio habitable, como de espacio requerido para satisfacer las necesidades de cada individuo y encontraron con horror, cómo los cálculos mostraban que estábamos al límite. Según sus anotaciones, la población debería estar en un rango de los 2000 a los 5000 millones de habitantes y en dicho año (1985) éramos 4831 millones.
Bueno y estamos en el 2016 al borde de los 7500 millones con un sobre-cupo de 2500 más.
Entonces estimado lector si su materia gris ya lo dedujo, no hay cama para tanta gente.
Podemos citar tantas razones de nuestra creciente existencia como granos de arena en una playa, siempre evadiendo la respuesta que no queremos aceptar; hay que morirnos o extinguirnos... lo que suceda primero.
Antes de continuar, quiero aclarar que los siguientes párrafos están desprovistos de ética, soberbia, moral y demás prejuicios. Por favor si su credo o estilo de vida abarca la existencia de un creador, ser sobre natural, deidad mitológica o demás, le recomiendo se abstenga de leer más allá de lo que ya conoce en párrafos anteriores. (Igual seguiremos siendo amigos y tomémonos un "tinto") De aquí en adelante trataré al ser humano como ente biológico, no como un ser con conciencia, pues a estas alturas poco creo que la tengamos al ver como destruimos nuestra propia casa.
Como mencioné anteriormente, la termodinámica juega un papel importante en estos casos. De entrada no deberíamos existir. La vida y en especial los organismos complejos como química y físicamente los conocemos "casi" violan la segunda ley. Pero este mismo concepto conlleva a que la vida perdure en las formas que mejor se adapten a su entorno, por algo que llamamos evolución. Es una paradoja compleja, sin embargo en aparente equilibrio.
Y es esta misma termodinámica evolucionista que nos hace estar en un dilema existencial. Si la energía (recursos) que entra es limitada y el sistema (los humanos) crecemos demandando más, ¿cómo podemos mantener el balance? Sencillo; limitando la entrada a ciertas partes del sistema.
Es algo que está embedido en nuestro cuerpo. Si usted está sufriendo de hipotermia, a su cerebro le importa poco o nada perder una mano ó un pie con tal que sus órganos vitales se mantengan calientes, suministrándole el oxígeno y la glucosa que necesita. Para ello evita que sus sangre pase a las extremidades lo que lleva a una necrosis de las mismas. Lo malo es que replicamos este principio con nuestros semejantes biológicos.
Aunque existieron y existen actualmente genocidios y genocidas, nuestra conciencia evolutiva-colectiva nos dice que no debemos destruirnos. Y hablo en colectivo porque individualmente somos más cínicos (o realistas quizás) y pensar en sacrificar a 2500 millones de personas por asegurar la subsistencia de la vida como la conocemos en la tierra, suena a pensamiento sicópata.
Pero si no podemos aniquilarnos, debemos buscar otra solución. Todo lo que usted consuma, use, disfrute, deseche y sea hecho por humanos requiere energía y en muchos casos grandes cantidades de agua para su transformación. Esto no es gratis; por lo que acceder a dicho potencial tiene un costo asociado en dinero, recursos naturales y contaminantes liberados, siguiendo como era de esperarse un proceso termodinámico. Así, para mantener la relación de explosión demográfica vs consumo energético constante, debemos hacer que la gente consuma pocos de estos recursos. Y se pone peor aun; a medida que nacen más personas, debemos limitarle más los recursos a los que llegan y a los existentes.
Creo que ya ha deducido mi estimado lector porqué los ricos cada día son más ricos y los pobres más pobres. En los últimos años se ha notado un decrecimiento de la clase media en el mundo, en especial en América. (Fuente) Incluso ni Estados Unidos se salva. En la crisis del 2009 en los ricos aumentaron sus ingresos un 15%, mientras la clase media disminuyó un 32% los suyos. (Ver Gráfico)
Aquí es donde los prejuicios se deben dejar en el perchero pues si lo analizamos desde el punto de vista de supervivencia, requerimos que cada día existan más pobres. La forma de poder acceder a los recursos energéticos (alimento, agua, tecnología, transporte etc) es con recursos económicos. Si limito dicho flujo de capital monetario a la gente, limito su uso de recursos. Simple y llanamente principio de supervivencia.
No es para nada alentador ni moral escucharlo, pero implícitamente usted ha sido partícipe de esto. Si está pensando cómo puedo lanzar tal calumnia, lo invito a que realice su huella ecológica en el enlace que dejaré al final de esta entrada. Esto es un indicador sencillo que le muestra hipotéticamente como sería si toda la población humana viviera como usted lo hace actualmente, y cuántos planetas tierras se necesitarían.
Entrando en tono, si todos viviéramos como un norte-americano clase media baja, necesitaríamos 6 planetas. Si viviéramos como los noruegos (que son más consientes de la sostenibilidad) 3.5 planetas, japonenes 3.2 planetas, colombianos: 1.4 planetas. (Fuente).
Pero si usted fuese somalí requeriría sólo 0.3 planetas o etíope 0.5 planetas. ¿Ve por dónde va el agua al río? Por ende, si su huella es mayor a uno, estará validando mi hipótesis y necesita gente pobre o paupérrima para compensar su derroche.
Existen otras soluciones claro, pero requerirán un cambio drástico del pensamiento humano. No le estoy diciendo que coma poco, que use bombillos ahorradores, que se bañe una vez al mes, se deje crecer la barba y el vello axilar y que mañana empiece a ser un vegano y camine de su casa al trabajo esos 10 kilómetros a plenos 34°C. Esto está demostrado científicamente que sólo extiende lo inevitable.
El cambio está en cómo usted violará sus principios religiosos (si los tuviese), éticos y egocentristas y asumirá que no es nadie en este universo, que no tiene porqué dejar un legado en el mundo ni creerse Ghandi o Mandela. Que no necesita procrear más de un hijo o incluso ninguno. En síntesis, que puede extinguirse.
Si, la extinción voluntaria es la otra opción. Pero no es la más fácil y su soberbia le estará diciendo: -Que esto lo hagan los chinos que son miles de millones ¡yo porqué!. Pero es entonces cuando yo le respondo: Porque usted es parte del problema, ahora ¡sea parte de la solución!.
Link para calcular tu huella ecológica:
http://www.footprintnetwork.org/es/index.php/GFN/page/calculators/
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